Si queremos cambiar, disminuir o eliminar una conducta de manera satisfactoria requerimos un exhaustivo procedimiento. Para ello debemos investigar las causas de una conducta y esto será mediante la entrevista a los padres de familia, reunión y análisis de diversos docentes en el ámbito educativo y mediante la observación del estudiante en su entorno educativo y en el trabajo individualizado directamente con el menor. Con ello podemos seleccionar las técnicas de modificación de conducta más apropiadas según las necesidades, intereses y preferencias del menor. Los reforzadores positivos, el modelamiento, la economía de fichas, encadenamiento, entre otros son técnicas con resultados muy positivos si los aplicamos con constancia y compromiso.